“El único aprendizaje que puede influir signiflcativamente en el desarrollo, es el que se descubre por uno mismo” (C. Rogers)
Donde las emociones, sean del tipo que sean, son acompañadas, escuchadas y respetadas.
Defendemos por encima de todo el “aprender desde el placer”, ya que es la motivación interna la que nos lleva a conocer y comprender el mundo que nos rodea.
En nuestra escuela entendemos que cada estudiante aporta algo único, y que aprender juntos, respetando distintos orígenes, ideas y formas de ser, nos enriquece a todos y nos ayuda a construir una comunidad más inclusiva y respetuosa.”
La mayoría de los niños y las niñas aprende indirectamente de sus compañeros.
Es en un ambiente positivo, alejado del miedo y de las prisas, donde realmente se desarrolla un proceso de aprendizaje auténtico.
Los consideramos una oportunidad, una parte fundamental del aprendizaje y del desarrollo humano.
Sobreestimular o intelectualizar aprendizajes en edades tempranas no solo no garantiza mejores resultados académicos sino que puede generar más problemas que beneficios.
Estando en contacto directo con ella, los niños la disfrutan creando un valioso vínculo emocional y dándose aprendizajes significativos y reales. De este modo, comprenden que somos un engranaje más dentro del medio y que nuestras acciones son fundamentales para cuidarlo y protegerlo.
La educación de un niño o de una niña no solo es responsabilidad de todos, con las aportaciones de cada uno, la enriquecemos y le otorgamos el valor que merece.
Como elemento fundamental para definir la identidad del entorno social y cultural en que nos encontramos.
La creatividad abarca todas las dimensiones del ser humano y es imprescindible para adaptarse a un mundo en constante y rápido cambio, además de ser maravillosa y de definirnos en nuestra individualidad.
Afortunadamente contamos con un equipo educativo que siente los valores de El Ardal como propios.
Queremos cuidar y dar importancia a la ecosfera, prestando atención a la Tierra-como-marco que nos acoge y donde crecemos. Porque nuestra experiencia vital es inseparable del aire, el agua y la tierra así como el alimento que otros organismos proveen.
Combinamos con coherencia y sentido, diferentes pedagogías y metodologías activas, aplicando nuestras experiencia para conseguir lo mejor en cada etapa.
La mayoría de nuestro equipo lleva en El Ardal desde hace muchos años. Es un orgullo para nosotros y una garantía para vuestros hijos e hijas.